A principios de siglo en un pequeño pueblo se suceden una serie de extraños asesinatos en los cuales las victimas aparecen totalmente petrificadas, y la leyenda dice que el causante en un ser mitologico llamado Megara, una gorgona hermana de la temible Medusa. Paul Heitz (Pasco) decide investigar tras el asesinato de su padre ayudado por Carla (Shelley) la enfermera del pueblo y ante la negativa de Dr. Namaroff (Cushing) que hace lo posible por ocultar los crímenes de la gorgona.
Crítica
Puntuación del crítico: 10
Es la única película que he visto este verano y ha sido todo un lujazo ya que es sin dudarlo una obra maestra poco conocida y que debe reivindicarse con todas las de la ley. Dirigida por maestría por Terence Fisher y con los tres interpretes más importantes de la Hammer: Peter Cushing, Christopher Lee y Barbara Shelley; los tres lo bordan aunque sin dudarlo Shelley está brillantísima y hace suyo cada plano en el que aparece, sin dudarlo el papel de su vida. Para el recuerdo las apariciones fantasmales de la gorgona y la bellisima fotografía y los decorados muy de la Hammer. Para disfrutarla una y otra vez. A título anédoctico destacar que la película fue estrenada por primera vez en España el año pasado en Barcelona 40 años después de su realización, y en su distribución televisiva también es conocida como "La medusa".
Joan
Ficha de Película enviada por Logan D. el 30 de Agosto de 2004
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La leyenda de Vandorf (La medusa) ... A GRITOS
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Obra maestra absoluta de Fisher . De un halo romanticista indescriptible , el film conjuga por inercia ( autohomenaje quizá , en efecto ) al precedente antepuesto por el ciclo literario de la universal " fantastiqué " de los 30 , pese a la reconversión estandarizada de sus coetáneos emprendedores ( la momia , frankenstein , drácula ... ) con el emfebrecido mito griego " The gorgon " , ( en escasas ocasiones su efigie ha resultado tan sugestivamente mitificadora )
En suma a la interpretación coral ,crepuscular en el dueto diptico e implacable Cushing-lee y a una deliciosa confección de la estética visual de su autor : suscribiendo la siempre serena ( y curiosamente diluida )y majetuosa escenografía y puesta en escena , pintoresca canalización visual , cromatica en vermellones y celestes , insuflada de elipsis y subliminales decorados fastuosos , plano intermitente a mando de sugerentes travellings , dilatados y confinados premeditadamente , etc ( junto á la retórica y paradojicamente desigual inversión conceptual del cine de Gilling ) redondea el clásico , ecuanime a sus delicados pero nimios desfases técnicos , a cotas de calidad insuperables .