Bodrio televisivo ciertamente infame, que no hay quien se trague, ya sea por el poco rigor con el que está narrado, su chapucera realización, su mala ambientación y vestuario (los actores parecen disfrazados), y el reparto tan horroroso: El protagonista no produce nada de empatía y fisicamente no da, en mi opinión el aspecto del tal Vlad, aparte de ser un mal actor, y esto por no hablar de Roger Daltry, una elección de lo mas grotesca, para el rey. Encima es un puto peñazo.
Esta bien como biografia historica sobre el mitico personaje de Vlad,pero la verdad aburre bastante,aunque las escenas de los empalamientos estan muy bien recreadas si se puede decir de esa forma...