Totalmente de acuerdo, sin ser una obra maestra es una pelicula injustamente, no ya minusvalorada, sino despreciada.Y, sobre todo, el inmenso Peter Cushing, vuelve al ciclo "Dracula"; destacable el prologo del film, ambientado en el siglo XIX antes de pasar al londres mas "seventis". Una pelicula a reivindicar, como otros titulos de la ultima epoca de la Hammer ("Dracula y las mellizas","Capitan Kronos"...)