Grandiosa y emocionante. Una diatriba, no por lo optimista menos contundente, contra el sistema capitalista y su capacidad de degradar y corromper. El final es la leche.
Excepcional película que auna el género negro, netamente americano, con una influencia del neorrealismo italiano. Cuerpo y alma es una joyita de buen cine: buen guión, buena dirección y buena interpretación de actores. Y que trata, en sí, de contar una historia con intensidad y con una escelente caracterización de personajes. Además lleva implicita una variable ética. Es destacable el falso "happy end", pues sabemos que elipticamente el protagonista va a ser asesinado por los mafiosos. Rossen debió sentirse así cuando se negó a delatar a sus compañeros de profesión al comité de Actividades Antiamericanas. Consideraba que moralmente había actuado correctamente, pero que ello le llevaría irremisiblemente a dar por finalizada su carrera. Chapeu a Rossen por esta película y por su actitud.
No perfecta pero sí muy buena, aunque algunas cosas hayan podido quedar desfasadas (por ejemplo la ya rudimentaria manera de rodar las escenas de boxeo).